miércoles, 11 de diciembre de 2013

Hola Diciembre 2013

¡Hola Diciembre 2013!
Un mes que cada año disfruto un poco más, que intento saborear día a día…y donde a pesar de la realidad laboral o personal, ya durante 3 años he comenzado a trabajar mi álbum "Diciembre, día a día".


Este mes ha iniciado con sobresaltos personales, que me han permitido reflexionar sobre lo valioso de disfrutar a las personas que amamos, compartiendo cada oportunidad que se presenta enfrente, sin reservas, con alegría y confiados en que esos momentos crearán futuro, crearán recuerdos valiosos, que atesoraremos cuando ya esas personas no estén. 



Mi abuela materna, Florinda, murió el 1 de Diciembre de 2013, y ese día, justo al recibir la noticia, tuve una mezcla muy rápida de momentos, experiencias y sonrisas que vivi con ella. Como no recordar, que cada tiempo de vacaciones escolares iba a su casa a invertir tiempo con su comida, con mis tíos y primas, con sus nísperos, con las playas, en el malecón de Puerto La Cruz, y que regresaba feliz de escucharla durante 2 y hasta 4 semanas que disfrutaba junto a ella; como no recordar que estuvo "presente" en cada etapa importante de mi vida y que sus palabras me definieron como persona. Estoy eternamente agradecida con Dios, de permitirme el lujo de disfrutar de ésta maravillosa abuela materna :) que no solo era dulce y servicial, sino que en forma cercana y cariñosa siempre fue parte de mi vida.



Mi abuela paterna, Francisca, amaneció el 1 de Diciembre de 2013, con un ACV, y ese día, justo al recibir la noticia, tuve una mezcla rápida de sentimientos encontrados, porque no vivo en el mismo país que ella, y porque solo pensaba en que mi corazón necesitaba estar nuevamente junto a ella. Como no recordar que mi abuela Pancha, ha sido tan cercana e importante en mi vida, ha sido confidente, consejera a través de sus realidades de vida, me permitió vivir con ella durante todo el primer año de matrimonio con Henry, cuidó y consintió con amor a Paula Andrea y a Gabriel Ignacio en sus primeros meses de vida; pero sobre todo ha sido testimonio latente de fe en Dios y vitalidad para enfrentar cada día. Mi abuela, en medio de su enfermedad la semana pasada, nuevamente me mostró el rostro de la confianza en la voluntad de Dios y de su obediencia para aceptar con su mejor disposición y esfuerzo lo que le corresponde mientras esté viva…pasar toda una noche intentando hablar hasta sacar palabras y frases, fue la mejor demostración que me hizo sobre afrontar con vitalidad las circunstancias que corresponden en cada caso, y en éste caso, con las consecuencias del ACV.
Estoy agradecida con Dios, por permitirme acompañarla en ésta etapa de enfermedad a sus 93 años y por ofrecerme este regalo de amor y vitalidad que nuevamente es parte de quién soy, gracias a su compañía cercana desde mi niñez.



Y como no comentar la maravillosa oportunidad de disfrutar del cariño que mi mami, me ofreció en éste viaje relámpago que hice a Venezuela la semana pasada, no solo me muestra su amor incondicional, sino que me consiente preparando hallacas (un exquisito manjar venezolano que se prepara en los tiempos decembrinos) para traer a mi hogar. Gracias madre por amarme y mostrarme el rostro de la bondad hecha servicio.



Finalmente un tiempo retorno a casa, con muchas inquietudes en el corazón…mucho que reflexionar sobre:
* Mi realidad de bondad durante el 2013
* Las oportunidades de amar
* La inminente necesidad que tengo de "cerrar" pendientes abiertos durante éste año
* Documentar éste diciembre, que sin duda, será muy diferente, laboral y personalmente



Diciembre 2013, tiempo de decisiones, tiempo de acciones. ¡Salud!



Gracias nuevamente por leerme.